Cómo hacer un regreso del confinamiento exitoso en materia de políticas públicas

La llegada del COVID-19 a nuestro país ha provocado que gran parte de la población se mantenga en aislamiento, además las actividades económicas “no esenciales” se han visto afectadas o detenidas por completo, lo que ha generado una gran ola incertidumbre en el país. Sin embargo, el gobierno está intentando regresar a la llamada “nueva normalidad”.

Y es que tanto las empresas como la población en general anhela regresar a sus actividades, salir a las calles y terminar con el aislamiento que aún no tiene fecha de caducidad. Pero para lograr esto, son necesarias una serie de políticas públicas que impulsen el bienestar y la prosperidad del país. Para lograrlo, el gobierno debe basarse en datos que nos ayuden a entender qué es lo que está sucediendo para dimensionar el problema al que nos enfrentamos.

Conocer los datos sobre el virus, nos permite saber cómo está evolucionando la pandemia, si avanza o se detiene; además que nos permiten conocer las zonas de riesgo para tomar medidas preventivas. Por ello, es importante que las decisiones tomadas por los gobiernos municipales estatales y federal se basen en datos, para que sean más precisas y acordes a las necesidades de la población.

La tecnología nos permite conocer y obtener información de un gran volúmen de datos de manera rápida, lo que nos ayuda a conocer la situación del país con mayor certeza y precisión. Y a medida que se conozca mejor cuál es el contexto en el que vivimos, el gobierno podrá tomar decisiones más acertadas y crear políticas públicas que evolucionen junto con la situación y respondan a las necesidades de la población en un momento específico.

En el mundo empresarial, el uso de datos ha demostrado gran efectividad al tomar decisiones, pues aquellas empresas que lo han adoptado señalan tener una mayor eficiencia y productividad, una toma de decisiones más rápida y efectiva y un mejor rendimiento financiero: el 64% manifestó que ha mejorado su eficiencia y productividad, mientras que 56% dijo tener mayor rapidez y efectividad al tomar decisiones, de acuerdo con el estudio “2020 Global state of Enterprise Analytics”, realizado por MicroStrategy,

En este sentido, Los datos pueden ayudar los gobiernos en la toma de decisiones de esta forma: 

Reactivación económica

Con la información recopilada en datos se podrían mejorar las decisiones ya tomadas y adaptar las estrategias según avance el problema. Así, por ejemplo, el gobierno podría mejorar el plan de reactivación económica y hacer que los semáforos del virus se lleven a nivel municipal, ya que la dinámica de éstos pueden ser muy diferentes entre sí. Con ello, el proceso de reactivación económica podría darse de manera más acelerada gracias a los datos.

En China, por ejemplo, después de que se levantaran las medidas drásticas para contener la propagación del virus, se comenzaron a lanzar una serie de políticas y campañas para estimular la confianza empresarial y proteger a la mayor cantidad de empresas posible, con un plan agresivo para salvar su economía. No sin antes voltear a ver los datos de su país, pues indicadores como el número de casos activos, sospechosos y el grado de afectación de diferentes territorios fueron cruciales para la implementación de esta estrategia.

Mejorar estrategias de contención del virus

Sin embargo, para que México pueda regresar a la “nueva normalidad” con éxito, es necesario que se tenga un manejo correcto de datos. Por ello, debe existir una colaboración entre las entidades gubernamentales y las organizaciones de investigación, educativas o empresariales.

En Corea del Sur, por ejemplo, la recopilación y análisis de datos se ha convertido en una de las principales herramientas para combatir al coronavirus y regresar a la cotidianeidad, pues a través del uso de brazaletes electrónicos que rastrean a las personas que violan las leyes de cuarentena, una base de datos con información sobre las personas infectadas y sus contactos, entre otras herramientas, el país ha logrado contener al virus.

Planes de acción para futuras emergencias de salud

“El ébola se podía haber propagado más, de no haber contado con el esfuerzo heroico de trabajadores de la salud que evitaron mayor infección, de lo contrario, la situación hubiera sido diferente”, comentó Bill Gates en una charla de TED Talk en el 2015.  “La próxima vez podríamos no tener tanta suerte”, advirtió. 

Si un brote nuevo y agresivo estalla el día de mañana, el mundo no estará preparado para enfrentarlo. Y es que la amenaza de una nueva pandemia siempre está presente, pues los virus son múltiples y cambian constantemente. Por esa razón, es importante que los gobiernos comiencen a construir planes de acción para futuras crisis sanitarias utilizando los datos y lecciones que ha dejado la actual respuesta al COVID-19.

Los índices de movilidad de la población, el grado de afectación en los distintos territorios, y la efectividad de las medidas implementadas pueden ayudar a crear un plan de contingencia para nuevas crisis. Pues al aprender de los datos que dejará el coronavirus, los gobiernos estarán mejor preparados para el futuro.